Nuestra historia

Desde hace más de un siglo, nuestra vocación ha sido siempre la misma: cuidar de quienes más lo necesitan.

Más de un siglo de compromiso con las personas. Descubre los orígenes y la evolución de nuestra Fundación.

El inicio de una misión solidaria

Las raíces de nuestro compromiso

La Fundación Asilo de Torrelavega nace en el año 1885 gracias a la iniciativa de D. Ceferino Calderón, sacerdote y párroco de Nuestra Señora de la Asunción, profundamente comprometido con la realidad social de su tiempo.

Movido por el sufrimiento que veía a su alrededor, impulsó la creación de un espacio donde las personas mayores y desamparadas pudieran vivir con dignidad, atención y cariño. Su visión se convirtió en una obra duradera, que contó desde sus inicios con el apoyo generoso de vecinos, familias e instituciones locales.

Desde sus primeros días, el Asilo se convirtió en un símbolo de acogida, cuidado y dignidad para los más vulnerables de Torrelavega. Lo que comenzó siendo un gesto de compasión se transformó en una institución con alma, que sigue latiendo al ritmo de las necesidades sociales de Cantabria.

“Donde haya una necesidad, que allí esté siempre una mano tendida.”

Inspirado en el legado de D. Ceferino Calderón

De los primeros pasos al presente

Un camino de crecimiento y servicio

A lo largo de más de 130 años, la Fundación Asilo de Torrelavega ha sabido adaptarse a los cambios sociales, sanitarios y culturales, manteniendo siempre intacta su vocación de servicio. Lo que comenzó siendo un humilde hogar para personas mayores ha evolucionado hasta convertirse en una red de atención social que incluye infancia, discapacidad, sacerdotes y personas en situación de necesidad.

En las últimas décadas, se han creado nuevas fundaciones especializadas, como Santa Marta, Fernando Arce Gómez, Seryman y Servicios Exteriores, cada una con una misión concreta pero unida por los mismos valores. Esta evolución ha permitido diversificar la atención, profesionalizar los recursos y llegar a más personas, sin perder nunca la cercanía ni la calidez del trato humano.

Hoy, la Fundación Asilo sigue siendo un referente en Cantabria por su capacidad para combinar tradición y modernidad, promoviendo la dignidad, la inclusión y el acompañamiento en cada etapa de la vida.

Misión viva, mirada al futuro

Comprometidos con lo que está por venir

La Fundación Asilo de Torrelavega afronta el presente con la misma fuerza que la vio nacer: el compromiso profundo con las personas. En un contexto social cada vez más complejo, seguimos trabajando para ofrecer una atención integral, cercana y profesional, que abarque no solo las necesidades materiales, sino también el acompañamiento humano, espiritual y emocional.

Miramos al futuro con responsabilidad, conscientes de que nuestra labor debe evolucionar con los tiempos. Apostamos por la innovación social, la colaboración con instituciones públicas y privadas, la formación continua de nuestros equipos y la mejora constante de nuestros centros y servicios.

Porque cuidar no es solo atender. Es estar presentes. Es crear comunidad. Es seguir construyendo esperanza, día a día, en cada gesto, en cada mirada.

Misión

La Fundación Asilo de Torrelavega, entidad sin ánimo de lucro constituida en 1885, tiene como misión la atención integral a personas y colectivos en situación de necesidad, promoviendo su bienestar y calidad de vida mediante una intervención profesional, humana y cercana.

Visión

Queremos seguir siendo un referente en Cantabria en los cuidados a personas con necesidades de apoyo, especialmente dentro de los colectivos de mayores, personas con discapacidad e infancia, desde un modelo centrado en la persona y en su dignidad.

Valores

Respeto y dignidad a todos y cada uno de los usuarios.

Búsqueda de la excelencia y satisfacción de las personas.

Igualdad de trato y atención individualizada a usuarios y familiares.

Ética y honestidad.

Desarrollo profesional y trabajo en equipo.

Transparencia.

Calidad y mejora continua.

Sostenibilidad medioambiental.