Dignidad, gratitud y cuidado al servicio de quienes entregaron su vida a los demás.
Una fundación para quienes lo dieron todo
La Fundación Santa Marta fue creada con un propósito profundo y poco habitual: cuidar y acompañar a los sacerdotes mayores o en situación de necesidad, reconociendo el valor de toda una vida entregada al servicio pastoral, muchas veces en soledad o en lugares humildes.
Impulsada desde el entorno de la Fundación Asilo de Torrelavega, nace del deseo de dar una respuesta concreta a las realidades invisibles del clero anciano: enfermedad, falta de recursos, o simplemente la necesidad de ser cuidados con dignidad. Desde su origen, la Residencia Santa Marta ha sido más que un centro asistencial: es un hogar con alma.
Un camino de cuidado, especialización y entrega
Con los años, la Fundación Santa Marta ha sabido transformar un gesto de atención en una estructura sólida y profesional, sin perder la calidez que la caracteriza. La Residencia Santa Marta ha evolucionado hasta convertirse en un centro de referencia en Cantabria para la atención a sacerdotes, combinando acompañamiento espiritual, atención médica y apoyo emocional.
A lo largo de su historia, se han ampliado los servicios y adaptado las instalaciones a las nuevas necesidades del clero jubilado. Además, la fundación ha extendido su ayuda a aspirantes al sacerdocio y personas que han cuidado durante años de sacerdotes mayores, cumpliendo fielmente la voluntad de sus estatutos.
Hoy, Santa Marta continúa su labor con el mismo espíritu: acoger, agradecer y cuidar con humanidad a quienes han dedicado su vida entera a los demás.
Hoy, la Fundación Santa Marta mantiene viva su razón de ser: ofrecer a los sacerdotes mayores un entorno donde se sientan reconocidos, acompañados y valorados. La Residencia sigue siendo un hogar donde la fe, el respeto y el cuidado se encuentran cada día en los gestos más pequeños.
Con el paso del tiempo, la fundación ha reforzado su equipo profesional, modernizado sus instalaciones y ampliado su labor a nuevas realidades, sin perder su esencia. En Santa Marta, la vocación no se jubila: se transforma en testimonio silencioso y en una vida que merece ser cuidada con ternura y gratitud.
Porque quien ha acompañado durante años a tantos, merece hoy ser acompañado con dignidad. Y esa es, precisamente, la promesa que seguimos cumpliendo.
La Fundación Santa Marta, entidad sin ánimo de lucro constituida en 1984, tiene como fin principal la atención y ayuda económica a los sacerdotes necesitados, desde el respeto, la dignidad y el acompañamiento fraterno.
Queremos seguir siendo un referente en Cantabria en el cuidado a sacerdotes en situación de necesidad, aspirantes al sacerdocio y parroquias con recursos limitados, trabajando con discreción, profesionalidad y vocación de servicio.
–Respeto y dignidad a todos y cada uno de los usuarios.
–Búsqueda de la excelencia y satisfacción de las personas.
–Igualdad de trato y atención individualizada a usuarios y familiares.
–Ética y honestidad.
–Desarrollo profesional y trabajo en equipo.
–Transparencia.
–Calidad y mejora continua.
–Sostenibilidad medioambiental.